Versionar una canción es un equilibrio delicado: hay que respetar el original lo suficiente para que se reconozca, pero hacerla lo bastante propia para que valga la pena. Mishima se lanzó a hacerlo con "Només amics"; nosotros, partiendo del videoclip original de Sombr, buscamos un lenguaje visual propio.
Cuéntanos hacia dónde quieres ir. Nosotros ponemos el rumbo, la precisión, el oficio y las ganas.